Leah hayes se masturba sola hasta que andre stone llega
"No pares pero controla el ritmo" dijo andre stone al verme con los dedos hundidos en mi culo mientras me acariciaba la polla. Yo estaba en la cama completamente desnuda, concentrada en estirar mi agujero sin llegar al orgasmo, cuando él entró y empezó a darme órdenes directas. Andre stone me obligó a quitar la mano y esperar con las piernas abiertas, obligándome a suplicar permiso para volver a tocarme la polla dura y sensible. Cada vez que mis caderas se movían sin control él me reprendía y me hacía parar, recordándome que mi placer dependía de su voz. Me ordenó ponerme a cuatro patas para que pudiera ver mejor cómo mi culo se abría solo de la excitación. Después me hizo chupar su polla negra sin circuncidar hasta que las lágrimas me bajaron por las mejillas, controlando la profundidad con la mano en mi nuca. Cuando por fin me permitió metérmela en el culo sentí cómo me estiraba despacio, obedeciendo cada instrucción de no correrme hasta que él lo autorizara. El contraste entre su control total y mi necesidad me humillaba y me ponía más cachonda, obligándome a gemir pidiendo más mientras él decidía el ritmo. Al final me di cuenta de que lo único que quería era seguir obedeciéndole para sentirme suya por completo.