Polla gigante empotra el culo de la ts Bella Joie
La ts Bella Joie llegó con ese culito redondo y prieto que parecía pedir a gritos ser reventado, y yo no pude resistirme cuando se arrodilló frente a mi verga gruesa y palpitante. Con esa boca carnosa y esos labios pintados de rojo, me la chupó con tanto morbo que hasta se le escapó un gemido ahogado entre su garganta. Le encantó sentir cómo mi polla le abría el culo como nunca antes, mientras sus tetas grandes y blandas rebotaban cada vez que la embestía sin piedad. No aguanté más y la levanté para ponerla a cuatro patas sobre la cama, con ese culo que parecía de otro mundo: redondo, firme y bien marcado. La primera embestida le arrancó un grito de placer que resonó en toda la habitación, mezclado con el sonido húmedo de mi verga entrando y saliendo de su agujero estrecho. Bella Joie se retorcía como una perra en celo, con la cara enterrada en el colchón y las uñas arañando las sábanas mientras yo le comía el coño por detrás, lamiendo su clítoris hinchado y mojado. Cuando por fin le metí hasta las pelotas, sus gemidos se volvieron agudos y desesperados, pidiendo más aunque ya no podía aguantar ni un segundo más. La ts se dejó llevar por completo, con ese cuerpo musculoso contorsionándose bajo mis manos mientras le llenaba el culo de leche caliente sin parar de empotrarla como un animal. Al final, los dos quedamos tirados en la cama, sudorosos y agotados, con el olor a sexo y a coño mojado flotando en el aire, sabiendo que esta follada salvaje no sería la última.