La rubia ardiente me hizo correrme en 15 segundos
La rubia de piernas infinitas y tetas naturales me miró con esos ojos verdes y me dijo que quería mi polla ahora mismo. Sin perder tiempo, se arrodilló frente a mí y empezó a chupar mi verga con una técnica que me volvió loco, sus labios carnosos envolviendo mi tronco mientras gemía como una puta en celo. Su coño ya estaba mojado cuando me la empotré contra la pared, sus uñas clavadas en mi espalda mientras yo le metía hasta el fondo, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba con cada embestida. Ella gritaba pidiendo más, su voz ahogada en el sonido de mi polla entrando y saliendo de su chocho caliente. En segundos, ya no aguanté más y le llené la boca con mi leche espesa, su lengua recogiendo cada gota mientras se lamía los labios con satisfacción. La rubia se rio, limpiándose el semen de la barbilla, y me dijo que la próxima vez duraría más, pero esa vez me había ganado. Su cuerpo perfecto, con curvas que no terminaban, seguía temblando de placer mientras yo me recuperaba, sabiendo que esa rubia caliente volvería por más.