La hermana de Joseph Britadeira se sube encima de su marido borracho
La habitación estaba oscura, con solo la luz tenue de la luna filtrándose entre las cortinas, y el aire cargado de tensión. Hacía días que la hermana de Joseph Britadeira me miraba con esos ojos hambrientos, intercambiando miradas que prometían mucho más que palabras. Esa noche, con el alcohol nublando los sentidos de mi marido, ella no pudo aguantar más. Se desnudó frente a mí, dejando su cuerpo curvilíneo al descubierto, y se sentó a horcajadas sobre mi polla dura, empalándose de una estocada hasta que sus caderas chocaron contra las mías. Gemía sin control, sus tetas rebotando mientras me montaba con furia, sus dedos clavándose en mis hombros. El sonido de su coño chorreante alrededor de mi verga era adictivo, y pronto sentí cómo se contraía alrededor de mí, a punto de estallar. La agarraba del culo, clavando los dedos en sus nalgas mientras la empujaba hacia mí, penetrándola con fuerza hasta que gritó mi nombre. En más de 18 minutos de escena, no paró de correrse, sus jugos cubriendo mi polla cada vez que se mecían. Cuando finalmente me vine, lo hice dentro de ella, llenándola hasta que su cuerpo tembló de placer. La próxima vez, le daré la vuelta y la haré gritar de otra forma.