La esposa bi quiere que le rompas ese culo peludo mientras su marido mira
—¿Seguro que quieres esto?— le susurró Machine, acariciando su culo peludo mientras Stepmommysusan gemía de excitación. Imagínate la escena: ella, arrodillada en el suelo con el culo levantado, temblando cada vez que sus dedos rozaban su entrada estrecha. Su marido, sentado en el sofá, observaba con los ojos desorbitados mientras su polla ya no podía aguantar más. El riesgo era real: en cualquier momento, alguien podía abrir esa puerta y pillarlos. Stepmommysusan, con la cara enterrada en un cojín para ahogar sus gemidos, movía las caderas hacia atrás, pidiendo más. Machine no perdió tiempo y, con un empujón seco, enterró su polla hasta las pelotas en su culo caliente. Ella gritó, pero el sonido se ahogó contra la tela, sus dedos clavándose en el suelo mientras el dolor y el placer se mezclaban. El marido, con la boca abierta, no podía creer lo que veía: su esposa, esa puta ansiosa, recibiendo verga como nunca antes. Machine agarró sus caderas con fuerza, marcando la piel con sus dedos mientras la empotraba sin piedad. El sonido de piel chocando contra piel resonaba en la habitación, mezclado con los jadeos ahogados de Stepmommysusan. Cada embestida la acercaba más al borde, su coño goteando de excitación. El marido, con la mano en la polla, no aguantó más y empezó a masturbarse, imaginando que pronto le tocaría a él. Machine, sintiendo el culo de Stepmommysusan apretarse alrededor de su polla, supo que estaba cerca. Aumentó el ritmo, golpeando su culo con furia, hasta que ella, con un grito ahogado, se corrió, sus paredes temblando alrededor de su verga. Machine no pudo más y, con un último empujón, se vació dentro de ella, llenándola por completo. Stepmommysusan, agotada, cayó hacia adelante, su cuerpo temblando. El marido, con la polla dura, se acercó lentamente, listo para tomar su turno...