La conejita viciosa cabalga la polla del dj en la after
Después de horas de música y tragos, la rubia de ojos verdes no podía resistirse más al cuerpo sudoroso del dj pegado al mixer. La música seguía a todo volumen pero lo que más le excitaba eran los dedos de él acariciando el borde de su escote bajo el disfraz de conejita, sintiendo cómo sus tetas enormes rebotaban cada vez que se movía al ritmo de la bass. Él la agarró por la cintura con fuerza, hundiendo su cara entre sus pechos mientras ella le susurraba al oído que quería sentirlo bien duro dentro de su coño empapado. Sin pensarlo dos veces, la bajó del escenario y la llevó hacia el rincón oscuro del backstage, donde la empujó contra la pared y le arrancó el tanga de un tirón, dejando al descubierto un coño rosado y chorreante que ya goteaba por las ganas. Él se bajó el pantalón mostrando una verga gruesa y palpitante que ella no pudo evitar lamer de arriba abajo, saboreando el pre-semen mientras gemía con los labios bien abiertos alrededor de la cabeza. Con un empujón brusco, la levantó en el aire y la empaló contra su polla, sintiendo cómo su culo apretado se amoldaba a cada embestida salvaje mientras los gemidos de ella resonaban en el local vacío. Las tetas le rebotaban sin control cada vez que él la embestía con fuerza, clavando su verga hasta el fondo y haciendo que ella gritara de placer mezclado con dolor, con los muslos temblorosos y el coño más mojado que nunca. Él no tardó en correrse con fuerza, llenándole la boca de leche espesa que ella tragó sin dejar ni una gota, para luego escupirle el resto en la cara mientras se limpiaba los labios con la lengua. La conejita, aún jadeante, se dejó caer de rodillas y le chupó los huevos hasta dejarlos bien limpios, lamendo cada centímetro de su piel sudada mientras él le tiraba del pelo y le ordenaba que no parara. Cuando por fin se separaron, él le dejó caer un chorro de semen en la cara y ella se lo untó por los labios antes de morderle el labio inferior con deseo, pidiendo más. La música seguía sonando pero ellos ya no podían pensar en otra cosa que en repetir, con el coño de ella goteando por toda la polla y el olor a sexo flotando en el aire del after.