Katrina Colt reta al puto pasos a follarle el culo como Dios manda
Victor Ray ni se imagina lo que le espera cuando ella se quita el top y deja al descubierto sus tetas firmes. La puta madura lo desafía, jadeando que si es hombre que le meta toda la verga de golpe, sin moverse. Él no se achica, le agarra las nalgas y las separa para ver ese culo prieto antes de escupirle en el agujero. Ella gime cuando él le clava la polla hasta las pelotas de una estocada, sus uñas se clavan en el sofá mientras él la embiste como un salvaje. La muy zorra lo provoca, diciéndole que parece niño, que apenas la hace sentir un poco. Él la pone de perrito y le hunde los dedos en las caderas, haciéndola chillar cada vez que la penetra de lleno, sus tetas rebotan con cada envestida. El sonido de piel chocando contra piel llena la habitación, su coño ya está empapado de tanto placer. Ella se arquea, pidiendo más fuerte, más duro, y él acelera el ritmo, sintiendo cómo su verga se frota contra su punto G. El sudor le corre a los dos, sus gemidos se mezclan, y cuando él le agarra el pelo para tirarle la cabeza hacia atrás, ella grita de puro placer. Él la penetra una última vez, enterrándose hasta que las caderas chocan, y se corre dentro de ella con un gruñido gutural, su semen caliente llenándole el culo. Ella sigue temblando, pero él no ha terminado, porque esta perra sabe que la mejor parte viene ahora, y no parará hasta que ella le suplique que se detenga.