Jefa rubia infiel se entrega a un masajista con polla enorme
La oficina está en silencio, solo se escucha el sonido del agua caliente llenando la bañera de masajes mientras la rubia AlinaVelvet se recuesta sobre la toalla, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento. Ella no esperaba que el masajista Dante tuviera una verga tan gruesa al levantarle el vestido, pero al sentirla rozar su coño ya empapado, no puede evitar gemir. Él la agarra de las caderas y la pone a cuatro patas, hundiendo su polla hasta que las nalgas de ella chocan contra su pelvis. La sorpresa de Alina al descubrir lo bien que la llena hace que sus uñas se claven en la toalla mientras él la empotra sin piedad, sus tetas balanceándose con cada embestida. Ella no puede creer que un desconocido la esté follando así en su propio lugar de trabajo, pero el placer es demasiado intenso para detenerlo. Cuando él le ordena chupársela, ella obedece, tragando su verga hasta la garganta mientras él le masajea las tetas. El orgasmo de Alina es tan fuerte que su coño aprieta la polla de Dante, haciendo que él se corra dentro de ella en más de 14 minutos de escena. La próxima vez, la rubia querrá probar algo aún más sucio.