Jefa caliente hace yoga desnuda en la oficina
Desde que entró a trabajar, la jefa no paraba de mover ese culito redondo bajo el ajustado vestido de oficina, pero hoy la cosa se puso al rojo vivo. El muy cabrón del nuevo becario llegó temprano y la encontró en el suelo, con las piernas abiertas en esa postura de yoga que le dejaba el coño bien al descubierto bajo la falda corta, empapado de sudor y ganas de más. Sin pensarlo dos veces, él se abalanzó sobre ella, le arrancó el sujetador deportivo y se le clavó los dientes en el cuello mientras le apretaba los pechos grandes y sudorosos contra su pecho. La jefa gimió fuerte, con la boca entreabierta y los labios brillantes, pidiendo a gritos que la follara sin piedad antes de que alguien más llegara a la oficina. Él no necesitó más invitación: la levantó del suelo, le metió los dedos en el coño chorreante y le susurró al oído lo puta que estaba por aguantar tantísimo tiempo con ese tanga empapado pegado al culo. La tiró sobre la mesa de reuniones, le abrió las piernas como un mapa y se la empotró de una sola embestida, sintiendo cómo su carne caliente lo abrazaba por dentro mientras ella gritaba con los ojos en blanco y las uñas clavadas en la madera. La jefa no paraba de mover el culo para que él la golpeara más fuerte, cada vez más adentro, hasta que su coño empezó a temblar como gelatina y un chorro de leche caliente le bañó la polla hasta los huevos. Él no se corrió todavía, pero le dio la vuelta bruscamente, le levantó el culo en pompa y se la clavó por detrás mientras le agarraba las tetas con fuerza, sintiendo cómo su coño empapado le chupaba la polla hasta dejarla limpia. Cuando ella se corrió de nuevo, esta vez con un gemido ronco y la espalda arqueada, él no pudo aguantar más: le llenó el coño de leche espesa hasta que se le escurrió por las piernas, dejándola temblorosa y con la cara roja de vergüenza mezclada con placer. La jefa, aún jadeando, se limpió el sudor de la frente y le susurró que no se detuviera ahí, que la quería igual de mojada para la próxima reunión... pero esta vez sin ropa.