Grupo de putas te espera para una orgía de pollas duras
Esa noche en el club privado, sabías que no deberías estar ahí, pero el olor a sexo en el aire te nubló el juicio. La agarras de las caderas y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su coño mojado se ajusta a tu polla de una estocada. Ella gime fuerte, mordiéndose el labio mientras te la chupa con desesperación, sus tetas rebotando con cada embestida. Sabes que esto está mal, que no deberías estar follando a cuatro putas a la vez, pero el calor de sus cuerpos pegados al tuyo te vuelve loco. La música de fondo apenas tapa los sonidos de carne chocando, de fluidos corriéndose por sus muslos. Una de ellas se arrodilla y te la traga entera, su lengua jugueteando con el glande mientras otra te cabalga con furia. El sudor te cae por la espalda, mezclándose con el aroma a lujuria que impregna el cuarto. Sabes que mañana te arrepentirás, pero ahora solo quieres correrte dentro de todas ellas, marcar cada coño con tu leche. Cuando terminas, la última gota cae sobre su culo, dejando una mancha blanca en su piel sudorosa.