Esposa chupa polla y traga todo en 10 minutos
El sonido de los labios húmedos al separarse fue lo primero que se escuchó, un chasquido que rompió el silencio cargado de tensión. Ananta Shakti había estado mirando a su marido con esa sonrisa pícara durante días, rozando su mano bajo la mesa, susurrando promesas que no podía cumplir… hasta ahora. Cuando por fin se arrodilló frente a él, sus ojos marrones brillaban con una mezcla de hambre y ternura, las manos temblorosas al desabrocharle el pantalón. La polla de Vira Gold saltó libre, dura como una roca, y ella no perdió ni un segundo en envolverla con esos labios carnosos que parecían hechos para chupar. La garganta de Ananta se abrió sin resistencia, tragando cada centímetro hasta que la punta rozó su garganta, sus gemidos ahogados vibrando alrededor del miembro. Los dedos de él se enredaron en su cabello castaño mientras ella trabajaba con movimientos lentos y profundos, la saliva brillando en sus labios, las mejillas hundidas por el esfuerzo. La escena se volvió más intensa cuando él la agarró por la nuca y empezó a follarle la boca con embestidas cortas, sus caderas chocando contra su cara, el sonido obsceno de la carne golpeando carne llenando la habitación. Ananta gorgoteó alrededor de la polla, sus ojos lagrimeando, pero no se detuvo, sus manos masajeando las pelotas de él con urgencia. Cuando él gruñó que estaba a punto de correrse, ella se apartó solo lo suficiente para abrir bien la boca, la lengua extendida, y recibió cada chorro espeso directo en la garganta, tragando con avidez. El último espasmo lo dejó temblando, pero la mirada que intercambiaron prometía que la próxima vez no se detendrían hasta que ella también gritara su nombre.