Claire monta en misionero a su sumiso con control total
El sumiso yacía inmóvil en la cama mirando el techo mientras Claire se acercaba despacio y le ordenaba que no se moviera sin permiso. Vas a ver cómo ella se coloca encima controlando cada movimiento de tu polla contra su coño ya resbaladizo y te obliga a entrar solo cuando ella lo decida. Claire te susurra que supliques para poder follártela más profundo y te humilla recordándote que tu placer depende de su voluntad. Con las manos apoyadas en tu pecho ella baja el cuerpo hasta que su coño envuelve tu polla entera de golpe y empieza a mecerse marcando el ritmo exacto que quiere. Cada vez que intentas empujar más fuerte ella te detiene con una orden firme y te hace esperar hasta que ruegues de nuevo por seguir. El sonido de su piel golpeando contra la tuya se mezcla con tus gemidos ahogados mientras sus tetas perfectas se balancean justo frente a tu cara sin que puedas tocarlas. Claire acelera el vaivén apretando los músculos internos para apretarte más y te pregunta si eres capaz de aguantar hasta que ella se corra primero. Cuando el clímax se acerca ella te mira a los ojos y decide si te permite eyacular o te deja sufriendo dentro de su coño palpitante. En ese momento Claire siente una oleada de satisfacción al saber que tiene todo el poder sobre tu cuerpo y tu deseo.