Cathy black es follada en perrito por polla negra gruesa
La habitación del hotel con las luces tenues y la puerta cerrada a cal y canto te recibe mientras sabes que no deberías estar aquí con ella. Cathy black te mira por encima del hombro y se inclina sobre la cama mostrando su culo amplio y redondo que apenas cabe en la falda ajustada. La agarras de las caderas anchas y sientes cómo su piel caliente responde al contacto prohibido que te quema por dentro. Le levantas la falda despacio y descubres su coño ya hinchado y brillante que late con anticipación mientras tu polla se pone dura al instante. La penetras de un solo movimiento firme y ella suelta un gemido ahogado que te recuerda lo arriesgado de todo esto pero no puedes detenerte. Empiezas a embestir con ritmo constante sintiendo cómo su coño aprieta tu polla gruesa y cómo sus nalgas rebotan contra tus muslos con cada golpe. Ella se arquea más y te pide que no pares a pesar de la culpa que ambos cargan porque el deseo supera cualquier regla. Aceleras el ritmo y la escuchas jadear fuerte mientras su interior se contrae alrededor de ti hasta que sientes el orgasmo acercándose. Tu polla late dentro de su coño apretado y te corres con fuerza llenándola por completo. Al final queda tu cinturón tirado en el suelo junto a la cama con una mancha húmeda.