Bryan Gozzling domina a Shrooms Q en un polvo salvaje de 15 minutos
—'Abre la boca, puta, que hoy te voy a reventar la garganta'— me gruñó Bryan Gozzling mientras me empujaba contra la cama. Mi coño ya estaba mojado antes de que me tocara, pero cuando me obligó a chuparle la polla dura hasta las pelotas, supe que esta noche sería larga. Me encantaba cómo me humillaba, cómo me hacía sentir su puta sumisa mientras me ahogaba con su verga gruesa. Cada vez que intentaba respirar, me agarraba del pelo y me clavaba más adentro, hasta que el semen caliente me llenó la boca. Luego me tiró de espaldas y me empotró contra el colchón, metiéndome los dedos en el culo mientras me follaba como una perra. Grité cuando me dio una nalgada fuerte, pero no me quejé—sabía que si lo hacía, me castigaría. Me corrió en la cara, pintándome toda con su leche espesa, y solo entonces me dejó respirar. Pero no por mucho tiempo...