Bella provoca a Joseph con su coño mojado y él no aguanta
—No deberíamos hacer esto— susurra Bella mientras se muerde el labio, pero sus ojos dicen lo contrario. Joseph la mira con deseo prohibido, sabiendo que esto está mal pero sin poder parar. Ella se agacha y le chupa la polla con movimientos lentos, sus labios rosados envolviendo el glande hasta hacerle gemir. Él la agarra del pelo, empujando su cara más cerca, mientras ella lame cada gota de líquido preseminal que escapa. Sus manos viajan por su cuerpo, acariciando sus tetas firmes antes de bajar hasta su coño ya mojado, donde sus dedos se hunden sin esfuerzo. Bella arquea la espalda, gimiendo más fuerte cuando Joseph le chupa el clítoris con la boca abierta, succionando con fuerza. Él la gira de golpe, poniéndola a cuatro patas, y sin avisar le mete la polla entera de una estocada, haciendo que ella grite de placer. Sus caderas chocan contra su culo redondo una y otra vez, el sonido húmedo de sus cuerpos mezclándose con sus gemidos. Joseph la agarra de las caderas, embistiéndola más rápido, sintiendo cómo su polla se hincha dentro de ella. Bella se corre primero, apretando su coño alrededor de su verga, y eso lo lleva al límite. Con un gruñido, Joseph se corre dentro de ella, llenándola hasta que su semen rebosa por sus muslos. En más de 15 minutos de escena, la tensión entre ellos es palpable, un juego peligroso que no quieren que termine.