Amigas teen chupan polla enorme entre gemidos de placer
La habitación estaba oscura, solo iluminada por el brillo de la pantalla del teléfono que Danny sostenía, grabando cada segundo de lo que no debería estar pasando. Yo, Coral, y mi mejor amiga nos miramos con complicidad, sabiendo que esto estaba mal pero sin poder parar. La polla de Steven Hard era enorme, gruesa y palpitante, y no podía esperar para sentirla en mi boca. Mi amiga se arrodilló primero, abriendo bien los labios para recibir cada centímetro, gimiendo cuando la punta le rozó la garganta. Yo me acerqué por detrás, lamiendo el tronco mientras ella la chupaba, sintiendo cómo se ponía más dura entre nuestras lenguas. El sabor salado y el calor de su piel me excitaban tanto que mi coño ya estaba mojado, palpitando con cada gemido que escapaba de mi garganta. Cambiamos de turno, y cuando fue mi turno de tragármela entera, sentí cómo me llenaba hasta las pelotas, ahogándome un poco pero amando cada segundo. Danny no perdía detalle, grabando cómo nos turnábamos para chupar, lamer y tragar, mientras la polla de Steven se movía entre nuestras bocas. El sonido de los labios chupando, los gemidos ahogados y el crujir de la piel me volvían loca, y cuando por fin se corrió, fue en mi cara, caliente y espesa, mientras mi amiga miraba con los ojos muy abiertos, sabiendo que esto no se repetiría, pero deseando que sí.