Alicia Trece se entrega al culo con Mr Bruno y su polla monstruosa
Mr Bruno no dejaba de mirarme con esa sonrisa de depredador cada vez que pasábamos juntos en el set, y yo ya no aguantaba más con el culo ardiendo de ganas. Sus manos grandes me apretaban el trasero cada vez que se acercaba, y yo gemía bajito para que nadie más lo notara, pero él sabía perfectamente lo que quería. Cuando por fin nos quedamos solos, me empujó contra la pared y me arrancó la ropa interior con los dientes, dejando mi culo al aire mientras su polla gruesa ya estaba lista para romperme. Me puse de rodillas y empecé a chupársela con desesperación, sintiendo cómo su verga enorme me llenaba la boca hasta las amígdalas, pero yo no quería parar, necesitaba que me empotrara de una vez. Mr Bruno me dio la vuelta y me dobló sobre el sofá, separándome las nalgas con sus dedos para mostrarme lo mojada que estaba, y entonces me penetró de una estocada, hundiendo su polla hasta que mis caderas chocaron contra su pelvis. Cada embestida me hacía gritar más fuerte, sintiendo cómo su verga me abría el culo como si fuera la primera vez, y yo solo podía gemir y pedirle que no se detuviera. El sonido de su piel golpeando contra la mía resonaba en toda la habitación, y yo ya no podía controlar los espasmos de mi cuerpo, sintiendo cómo su polla me llenaba por completo. Cuando por fin se corrió dentro de mí, su leche caliente me quemó las entrañas, y yo me derrumbé sobre el sofá, sintiendo su semen goteando por mis muslos. La marca de sus dedos aún estaba roja en mi piel cuando me levanté, y su ropa interior tirada en el suelo era el único testigo de lo que acababa de pasar.