Abogada culona cobra sus honorarios con sexo y Deiby la empotra sin piedad
—'Pagarás con algo más que dinero, cariño'— susurra la abogada mientras se inclina sobre ti, mostrando ese culo perfecto tatuado que te vuelve loco. La agarras por las caderas y sientes cómo su coño ya está mojado antes de que ni siquiera la toques. Ella te mira por encima del hombro con una sonrisa de puta satisfecha, sabiendo que te tiene comiendo de su mano. Le das una nalgada fuerte y la escuchas gemir, luego te la chupa con esa boca de labios carnosos hasta que la polla te late de lo duro que estás. La pones a cuatro patas y la embistes de una estocada, sintiendo cómo su culo rebota contra tus pelotas. Ella grita tu nombre mientras te la clavas hasta que las caderas chocan, y sus uñas se clavan en las sábanas. Le das la vuelta y la montas a cowgirl, viendo cómo sus tetas rebotan con cada movimiento. La besas con furia, mordiéndole los labios mientras la follas más fuerte, hasta que ella se corre en tu verga con un gemido que te vuelve loco. Te la sacas y le corres toda la leche en la cara, viendo cómo se lame los labios con esa mirada de venganza. Afuera, en el pasillo, el ex de la abogada escucha los gemidos y aprieta los puños, sabiendo que nunca la tuvo como tú.