Socyal Sem Camisa se ahoga con una polla negra hasta las pelotas
El sonido de la puerta del baño cerrándose con llave fue la señal: alguien podía entrar en cualquier momento. Socyal Sem Camisa se arrodilló frente a Kxorrao, sus manos temblorosas desabrochando el pantalón con urgencia mientras el sudor le caía por la espalda. La polla gruesa y oscura de Kxorrao se balanceó frente a su cara, ya mojada de saliva antes de que siquiera la tocara. Socyal abrió la boca de par en par, tragando el miembro entero de golpe, ahogándose con cada embestida mientras los gemidos se le escapaban por la nariz. Kxorrao le agarró la cabeza con fuerza, marcando el ritmo, empujando hasta que la garganta de Socyal vibró con cada movimiento. El miedo a que los descubrieran solo los excitaba más: cada crujido del piso de madera, cada risa lejana en el pasillo, los hacía moverse con más desesperación. Galegodotado apareció de repente, su polla ya dura, y sin decir nada se colocó detrás de Kxorrao, untando su culo con saliva antes de clavarse hasta el fondo. Socyal siguió chupando, ahora con lágrimas en los ojos, sintiendo cómo los tres cuerpos chocaban en un ritmo frenético. El olor a sudor y semen llenaba el aire, mezclándose con los jadeos ahogados. En más de 10 minutos de escena, las paredes del baño temblaron con cada embestida, cada gemido contenido, cada respiración entrecortada. Socyal pensó que no aguantaría más, que alguien los descubriría, pero el placer era demasiado intenso para detenerse. Cerró los ojos, imaginando que en cualquier momento la puerta se abriría, pero en ese instante solo existía el calor de las pollas dentro de él, el sabor salado en su boca, y la certeza de que no quería que terminara.