Sata Jones se deja empotrar por un desconocido mientras su novio mira
El olor a humedad del lugar abandonado se mezclaba con el sudor de mi piel cuando ese desconocido me tomó por la cintura y me apretó contra la pared. Yo solo llevaba un vestido corto que él subió de golpe, dejando al aire mi coño ya mojado de anticipación. No podía creer lo grande que era su polla cuando la sentí rozar mi entrada, pero el primer empujón me hizo gemir tan fuerte que Stanley Johnson, mi novio, se quedó paralizado viendo cómo ese tipo me partía en dos. La sorpresa fue que no me importó, porque cada embestida me hacía sentir más puta, más caliente, mientras sus manos me apretaban los pechos y sus dedos marcaban mis pezones duros. Cuando me dio la vuelta y me empotró contra el suelo, sentí cómo su verga entraba hasta las pelotas y me hacía gritar de placer. El sonido de nuestros cuerpos chocando resonaba en el lugar vacío, y yo solo pensaba en lo bien que se sentía ser usada así, con mi novio mirando cómo otro hombre me hacía correrme. Al final, cuando el desconocido se corrió dentro de mí, yo solo quería más, porque había descubierto que me encantaba ser compartida.