Raul Costa la folla hasta que no puede más con su pie
Me recosté en el pasto y estiré las piernas, dejando que Raul Costa viera esos pies pequeños con uñas rojas que lo enloquecen. Sabía que este cabrón no podía resistirse a mis pies, así que los moví cerca de su polla dura para que sintiera el calor. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo Raul se retuerce de placer mientras froto sus pelotas con mis dedos, gimiendo como un hijo de puta desesperado. Esta es mi venganza contra el ex que me dejó por una puta con tetas grandes, y nada me da más satisfacción que hacer que Raul se corra entre mis pies como si fuera un perrito en celo. Imagínate que no solo le doy un footjob, sino que también lo chupo hasta que su polla late contra mi garganta, y cuando por fin se viene, lo hace con un chorro caliente que pinta mis uñas. Esos gemidos guturales, el sudor que le cae por la frente y la forma en que agarra mis tobillos como si no tuviera suficiente… esta escena dura más de 15 minutos, pero a mi mente solo le da vueltas a lo bien que se siente humillar a un hombre así. Ahora mismo, mientras Raul se recupera, pienso en cómo mi ex se arrepentirá de haberme dejado cuando vea esto. No hay nada más dulce que tomar revancha con el cuerpo.