Novoser descubre el monstruo de 23 cm de Uleison en el bosque
Novoser nunca imaginó que aquel paseo por el bosque terminaría así. Al principio, solo quería grabarse chupando su propia polla, disfrutando del aire fresco y la privacidad de los árboles. Pero entonces apareció Uleison, con esa sonrisa pícara y una verga que parecía no tener fin. Cuando Novoser se dio cuenta de que medía 23 centímetros, se quedó helado. '¿En serio?' murmuró, mientras Uleison se acercaba, desabrochándose el pantalón sin perder tiempo. La polla de Uleison era gruesa, venosa, y Novoser no podía creer lo que veía. 'Puta madre', susurró, antes de que Uleison lo empujara contra un árbol y le metiera esa monstruosidad hasta las pelotas. Novoser gimió como nunca, sintiendo cómo cada centímetro lo llenaba por completo. Uleison no tenía piedad, embistiendo con fuerza, haciendo crujir las ramas bajo sus pies. Novoser se agarraba a los hombros de Uleison, sintiendo cómo el sudor le corría por la espalda mientras la polla de Uleison lo perforaba sin descanso. '¡Joder, qué grande!' gritó Novoser, y Uleison solo sonrió, acelerando el ritmo hasta que Novoser no pudo más y se corrió en chorros calientes sobre el tronco del árbol. Pero Uleison no había terminado. Lo giró, lo dobló sobre una roca y le metió la polla por el culo, esta vez hasta hacerle tocar el cuello del útero. Novoser aulló, sintiendo cómo cada embestida lo partía en dos. Cuando Uleison se corrió, fue con un gruñido animal, llenando el culo de Novoser hasta rebosar. 'La próxima vez, te voy a grabar mientras te la chupas a otro', susurró Uleison al oído de Novoser, dejándolo temblando de anticipación.