Lily Winters sumisa reta a Ryan Madison con su cuerpo
Desafiando a Ryan Madison a que probara si podía controlarme empecé a frotar mi cuerpo contra el suyo mientras le decía que apostaba a que yo no suplicaría. Él aceptó el reto y me obligó a arrodillarme para que le chupara la polla entera de golpe sintiendo cómo mi garganta se abría paso a cada embestida profunda que me hacía tragar saliva y gemir ahogada. Cambiamos rápido a la posición de vaquera donde monté su polla gruesa con mi coño apretado apretando cada centímetro mientras le susurraba que no lograría hacerme correr tan pronto. Ryan me volteó y me penetró desde atrás con fuerza haciendo que mi culo rebotara contra sus caderas y mi voz se rompiera en gemidos cada vez más altos por el placer intenso que crecía en mi interior. Seguí provocándolo diciéndole que su polla no era suficiente para domarme lo que lo enfureció y aceleró las embestidas hasta que mi coño se contrajo en un orgasmo real que me dejó temblando. Me obligó a tragar de nuevo su polla babosa mientras me sujetaba la cabeza para follarme la garganta sin descanso hasta que las lágrimas me corrían por las mejillas por la intensidad. El reto se volvió una competencia salvaje donde ambos nos empujábamos al límite con posiciones que me dejaban el cuerpo marcado y el coño palpitando por más. Al final Ryan se corrió dentro de mí llenándome hasta que sentí el calor esparcirse y me miró con una sonrisa sabiendo que habíamos empatado. La próxima vez voy a apostar algo más grande para ver quién se rinde primero en esta lucha.