La sirvienta desi chupa la polla del amo con lujuria
La sirvienta desi no podía resistirse más a la polla dura de su patrón, que la miraba con deseo cada vez que pasaba por su lado. Un día, decidió arrodillarse frente a él y sacarle la verga con las manos temblorosas, sintiendo cómo su coño se mojaba al ver el tamaño de su polla. Empezó a chupar con ganas, metiéndosela hasta la garganta mientras él gemía fuerte y le agarraba el pelo con fuerza. La sirvienta sentía cómo su boca se llenaba de saliva y cómo su culo se apretaba de excitación, lista para que la empotraran contra la pared. El patrón no aguantó más y la levantó, poniéndola contra la pared y follándola con embestidas profundas mientras ella gritaba de placer. La sirvienta sentía cómo su coño apretaba la polla del patrón, cómo sus tetas rebotaban con cada embestida y cómo su cuerpo temblaba de placer. Al final, él se corrió dentro de ella, llenándola con su leche caliente mientras ella gemía sin control. La sirvienta se dejó caer al suelo, exhausta pero satisfecha, sabiendo que esto no sería la última vez.