La novia curvilínea se deja empotrar por el padrastro de polla enorme
La novia de Harley, una belleza rubia con curvas que vuelven locos, no podía resistirse a la mirada penetrante de su padrastro cada vez que él se quitaba la camisa. Un día, mientras ella se inclinaba para recoger algo del suelo, él aprovechó para agarrarle el culo redondo y perfecto, apretándolo con fuerza mientras le susurraba al oído que quería follársela como nunca antes. Ella, ya mojada de solo imaginar esa polla negra enorme entrando en su coño apretado, se arrodilló sin pensarlo dos veces para chupársela con avidez, sintiendo cómo el miembro duro se hinchaba más en su boca. Él la tomó del pelo y la empujó contra la pared, levantándole la falda para meterle los dedos en el coño caliente y húmedo, haciendo que ella gimiera como una puta en celo. Sin perder tiempo, la puso a cuatro patas y le arrancó el tanga con los dientes antes de clavarle la verga hasta el fondo, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba de placer. Cada embestida profunda la hacía chorrear más, y cuando él le agarró las tetas y le mordió el cuello, ella no aguantó más y se corrió como una loca, apretando el coño alrededor de su polla. Él, sin poder contenerse, le llenó el culo de leche caliente mientras ella seguía gimiendo, exhausta pero satisfecha. La escena terminó con los dos jadeando, sabiendo que esto no sería la última vez.