Hermanastra Hazel Moore se entrega a su hermanastro prohibido
Hazel Moore te observa con deseo prohibido mientras entras en la habitación. Sabes perfectamente que esto es un error pero tu polla ya está dura ante su cuerpo curvilíneo. La agarras por las tetas grandes y la besas con urgencia sentiendo su aliento caliente. Ella se arrodilla sin decir nada y comienza a chuparte la polla con la boca mojada mientras gimes en silencio. El contacto de su lengua te vuelve loco y sabes que no puedes parar aunque sea tu hermanastra. La levantas y la empotras contra la pared metiendo tu polla en su coño que está muy apretado y húmedo. Cada embestida hace que sus nalgas grandes choquen contra ti y ella gime fuerte pidiendo más a pesar de la culpa. Cambias de posición y la follas en cuatro mientras le das palmadas en el culo. Sientes cómo se corre primero apretando tu polla con fuerza. Finalmente liberas todo dentro de ella llenando su interior y observas cómo su coño gotea lentamente. El aroma a sexo llena el cuarto mientras sigues moviéndote para prolongar el placer compartido. Sus gemidos bajan de tono pero su cuerpo sigue temblando por las olas de placer que la recorren. Tú sientes el pulso acelerado y la satisfacción de haber cruzado esa línea que nunca debiste tocar.