Cleo vixen olvida a su novio follando con su hermanastro
La casa familiar guardaba un silencio denso esa tarde cuando Cleo Vixen entró al cuarto de su hermanastro con el ánimo alterado por las peleas recientes. Ambos sabían que lo que estaban a punto de hacer rompía todas las reglas pero la atracción prohibida resultaba imposible de ignorar. Ella comenzó a quejarse de su novio mientras Ike Diezel la observaba con ojos cargados de culpa y deseo intenso. Pronto las palabras dieron paso a besos desesperados y manos que se deslizaban bajo la ropa explorando piel caliente y sensible. Cleo se arrodilló para chupar la polla gruesa de su hermanastro sintiendo cómo se endurecía contra su lengua mientras él gemía bajito. Después la colocó en cuatro patas y la penetró por detrás con estocadas que llegaban hondo haciéndola gemir de placer y remordimiento al mismo tiempo. Ella se montó encima en vaquera moviendo las caderas con ritmo lento que aceleró hasta el frenesí y luego pasó a la posición misionero donde se miraron fijamente reconociendo lo equivocado de la situación. En vaquera invertida sus pequeños pechos se movieron con cada embestida hasta que el clímax los sacudió dejando una mancha húmeda en la sábana y su ropa interior tirada junto a la cama.