Él la llena de leche al aire libre mientras ella gime sin control
El sol pega fuerte en el jardín trasero, la hierba fresca bajo sus cuerpos mientras él la empuja contra el muro de ladrillo. Ella se agarra a su cuello, mordiéndose el labio para ahogar los gemidos, pero el sonido de sus caderas chocando es demasiado fuerte. Él la agarra por el culo, levantándola un poco para meterla más hondo, sintiendo cómo su polla entra y sale de su coño mojado. Ella escucha pasos cerca de la puerta trasera y se tensa, pero él no para, empujando más rápido, más fuerte, hasta que ella siente que va a explotar. El riesgo de que alguien los vea la excita aún más, y cuando él le agarra el pelo y la obliga a mirarlo, ella sabe que no puede aguantar. Él gruñe, clavándose hasta las pelotas, y ella siente el calor de su leche dentro mientras él se corre, llenándola por completo. Ella piensa en cómo su marido podría entrar en cualquier momento, pero no le importa, solo quiere más, siempre más.