Demi Hawks le chupa la polla a Chad Alva en su visita secreta
Esa tarde en el cuarto de hotel, mi coño ya estaba mojado antes de que él cerrara la puerta. Sabía que no podíamos hacer ruido, que en cualquier momento alguien del pasillo podía escuchar mis gemidos, pero no me importó cuando me arrodillé frente a Chad Alva y empecé a chuparle la polla gruesa. La saliva me escurría por la barbilla mientras la tomaba hasta las pelotas, sintiendo cómo su verga dura me llenaba la garganta. Él me agarraba del pelo, empujando más fuerte cada vez que escuchábamos pasos afuera, como si el peligro nos excitara más. Mis tetas grandes rebotaban con cada movimiento, y cuando me ordenó que le lamiera los huevos, no dudé en hacerlo, saboreando su piel salada. Después me hizo sentarme sobre su cara, gimiendo en silencio mientras su lengua me penetraba, pero no aguanté mucho antes de volver a su polla, chupando con desesperación. Cuando por fin se corrió, su leche espesa me llenó la boca y no la escupí, tragando cada gota como una puta hambrienta. Al terminar, su semen aún goteaba de mis labios rojos.