Angel the Dreamgirl se deja llenar la cara de leche
No puedo evitar sonreír cuando la veo arrodillada frente a mí, con los labios entreabiertos y los ojos suplicando permiso. Angel the Dreamgirl sabe que hoy no hay escapatoria, que su boca obediente va a recibir cada gota de lo que le ordene. Él le agarra el pelo con fuerza, tirando hacia atrás para que levante la barbilla y le muestre el cuello vulnerable. Ella gime cuando la polla le roza la lengua, caliente y palpitante, y las lágrimas le escapan al sentir el primer chorro salado golpeándole las mejillas. La humillación la excita, el poder que él ejerce sobre su cuerpo la hace mojarse sin remedio. Le ordena tragar, y ella obedece, tragando con dificultad mientras la leche le resbala por el mentón. Las manos de él le aprietan las tetas, marcando su territorio, y ella gime más fuerte cuando él le exige que limpie hasta la última gota con la lengua. La cara de Angel the Dreamgirl está empapada, brillante bajo la luz, y él disfruta viendo cómo su sumisión se hace más profunda. La próxima vez, promete, será su culo el que reciba el mismo trato. No habrá piedad.