Venganza dulce con un tatuado que le da duro en el taxi
El tipo se subió al taxi y no imaginó que la chofera tenía un par de tetas que le volvían loco, pero cuando ella le pidió que le diera un beso, todo se fue a la mierda. La muy puta empezó a chuparle la polla con ganas, metiéndosela hasta la garganta mientras él le agarraba el pelo y le empujaba la cabeza para que tragara más. La chofera gemía como una perra en celo, con la saliva chorreando por sus labios hinchados, y cuando él le dio un azote en el culo, ella se corrió en el acto. La muy zorra se montó encima de él a horcajadas, moviendo las caderas como una profesional mientras él le metía los dedos en el coño bien mojado. La polla del tipo estaba tan dura que le dolía, y cuando finalmente se la clavó hasta el fondo, ella gritó como una loca. Él le agarró las tetas y le llenó la cara de leche caliente, mientras ella seguía gimiendo como una puta en celo. Fue una noche de sexo salvaje que ninguno de los dos olvidaría.