Enfermeras cansadas se follan en secreto tras el turno de noche
Se desvisten a toda prisa en el apartamento de Ana Foxxx, las manos temblorosas mientras se quitan el uniforme, los cuerpos sudorosos pegándose al instante. Nicole Kitt le clava los dedos en el coño mojado de Maya Woulfe, que gime ahogando los gritos con la almohada, las piernas temblando de anticipación. El miedo a que el vecino las escuche las excita más, los gemidos se vuelven susurros entrecortados mientras se restriegan los coños, el jugo resbalando por los muslos. Ana Foxxx se sienta sobre la cara de Nicole, ahogándola con su chocho palpitante, los dedos de Maya se hunden en su culo apretado, buscando cada rincón. Las paredes vibran con los golpes de sus cuerpos, el crujir de la cama amenaza con delatarlas, pero no pueden parar. Nicole Kitt se corre primero, el líquido caliente salpicando el rostro de Maya, que sigue follando con los dedos hasta que Ana Foxxx se estremece, el orgasmo le nubla la vista. El corazón le late tan fuerte que cree que el marido de la vecina lo oirá, pero no le importa. Solo piensa en cómo volver a hacerlo antes de que amanezca.