Compañera de trabajo se deja llenar de leche en la fiesta de navidad
La rubia de tetas enormes siempre andaba en tanga bajo el vestido, moviendo su culo redondo cada vez que pasaba por mi oficina... En la fiesta de navidad, con unos tragos encima, me llevó al baño y se bajó las bragas sin decir nada, mostrando su coño bien mojado y apretado. Le metí la polla hasta el fondo mientras ella gemía como una puta, con sus tetas gigantes rebotando contra mi pecho. La puse de perrito y le di duro por atrás, sintiendo como su culo parado se apretaba alrededor de mi verga. Cuando le corrí adentro, gritó como una loca y se quedó temblando, con mi leche goteando de su chocho. Después se limpió con un papel y me dijo que quería más, pero esta vez en la mesa de reuniones con las luces apagadas. La monté como una bestia, chupándole las tetas mientras la embestía sin piedad, hasta que otra vez me vine dentro de su coño caliente. Al final, con su cuerpo sudado y el vestido todo arrugado, me dijo que esto no podía volver a pasar... pero yo sé que en la próxima fiesta navideña va a repetir.